La adicción a las compras u “oniomanía”.

Se caracteriza por un placer desproporcionado en el momento de hacer las compras, además de perder el control de los actos.
El comprador compulsivo experimenta un gran placer cuando esta llevando a cabo las compras, adquiriendo artículos que no deseaba y que no cumplen con ninguna necesidad personal, sin poder controlar lo que gasta, sintiendo ansiedad por no poder parar de comprar. Después viene el arrepentimiento de haber adquirido cosas inútiles y de el derroche de dinero efectuado en ellas, y de ahí la depresión y la ansiedad, lo que puede provocar ir de nuevo a las tiendas como forma de evasión. Así se origina un círculo vicioso difícil de evitar sin ayuda.
Muy pocas persona afectadas por la adicción a las compras acuden a consulta pues consideran su problema como algo temporal u ocasional, normalmente acuden por causa de depresiones, ansiedad u otros trastornos.
Estudios realizados reflejan que esta patología afecta más a las mujeres que a los hombres. Suelen ser féminas de entre 30 y 40 años, con baja autoestima, falta de autocontrol, inseguridad, con tendencia a la fantasía, sensación de soledad.