Adicción a la televisión, vídeo, telefonía y mensajería.

Pérdida del control frente al uso racional de estos medios.

Para esto habría que valorar una serie de factores como puede ser el nivel de interferencia y de distorsión en la vida personal, familiar y profesional del individuo o por un exceso de tiempo dedicado al uso sin poder ejercer un control sobre este comportamiento convirtiéndose en un problema para el sujeto y las personas de su entorno.