Anorexia nerviosa.

Las características esenciales de la anorexia nerviosa consisten en el rechazo a mantener un peso corporal mínimo normal, en un miedo intenso a ganar peso, en una alteración significativa de la percepción de la forma o tamaño del cuerpo.

La persona con este trastorno mantiene un peso corporal por debajo del nivel normal mínimo para su edad y su talla.

Si la anorexia nerviosa se inicia en la niñez o en las primeras etapas de la adolescencia, en lugar de pérdida puede haber falta de aumento de peso.

Generalmente, la pérdida de peso se consigue mediante una disminución de la ingesta total.

A pesar de que los individuos empiezan por excluir de su dieta todos los alimentos con alto contenido calórico, la mayoría de ellos acaban con una dieta muy restringida, limitada a unos pocos alimentos.

Existen otras formas de perder peso como la utilización de purgas o el ejercicio excesivo.

Las personas con este trastorno tienen un miedo intenso a ganar peso o a convertirse en obesas. Este miedo generalmente no desaparece aunque el individuo pierda peso y, de hecho, va aumentando aunque el peso vaya disminuyendo.

Existe una alteración de la percepción del peso y de la silueta corporales.

Algunas personas se encuentran “obesas” mientras que otras de dan cuenta de que están delgadas, pero continúan estando preocupadas porque algunas partes de su cuerpo loe parecen demasiado gordas.

Muy a menudo los familiares de la paciente la llevan al médico cuando se dan cuenta de su acentuada pérdida de peso. Si la paciente decide buscar ayuda médica, es debido al malestar somático y psicológico que le ocasiona el comer tan poco.

Es raro que una mujer con anorexia nerviosa se queje de pérdida de peso por si.

Bulimia nerviosa.

Las características esenciales de la bulimia nerviosa consisten en atracones y en métodos compensatorios inapropiados para evitar la ganancia de peso. Además, la autoevaluación de los individuos con esta enfermedad se encuentra excesivamente influida por la silueta y el peso corporales. 

Se define atracón como el consumo a lo largo de un período corto de tiempo (generalmente inferior a 2 horas) de una cantidad de comida muy superior a la que la mayoría de los individuos comerían. Los atracones y las conductas compensatorias inapropiados deben producirse al menos un promedio de dos veces a la semana durante un período de 3 meses. 

Los individuos con este trastorno se sienten generalmente muy avergonzados de su conducta e intentan ocultar los síntomas. 
Los atracones se acompañan también de sensación de falta de control. El individuo puede estar en un estado de excitación cuando se atraca de comida, especialmente en el inicio de la enfermedad.

A medida que la enfermedad progresa, los atracones ya no se caracterizan por un sensación aguda de pérdida de control, sino por conductas de alteración del control, como es la dificultad para evitar los atracones o la dificultad para acabarlos. 

Otras característica esencial de este trastorno la constituyen las conductas compensatorias inapropiadas para evitar la ganancia de peso.

Muchos individuos usan diversos métodos para intentar compensar los atracones, el más habitual es la provocación del vómito. Otras conductas son el uso excesivo de laxantes y diuréticos, así como realizar ejercicio físico intenso.