EL OCEANO DE NUESTRO SER

En lo más profundo del océano que constituye nuestro ser, se acumulan vivencias, alegrías y sinsabores, aspiraciones, éxitos y fracasos e incontables experiencias no aprovechadas en gran medida en pro de mejorar la calidad de vida, en lo material y espiritual dado que, se da por hecho que la economía y el poder, son los bastiones en los que reside la protección o el amparo del tiempo que está por venir. Sin embargo, si coexistiéramos realmente con la existencia, (permítaseme la repetición del término) es decir si viviéramos con los cinco sentidos lo que vivimos a cada instante, desde el gesto más humilde al más complejo, descubriríamos cuánto más felicidad y conocimiento se puede libar en un número determinado de años, frente a la misma cantidad cuando la vida transcurre sin más. A ello podemos añadir la posibilidad de incrementar una longevidad proporcionada por la bio-calidad que hemos formalizado y disfrutado. Es decir, si vivo conscientemente todos mis momentos, no sólo experimentaré más sensaciones, sino que, con mayor calidad, viviré más años.