AUTOCHEQUEA TU SALUD MENTAL

 

 

En no pocas ocasiones las adicciones y otras alteraciones psicológicas, no psiquiátricas, son responsables de la presencia de un conducta que puede rozar la delincuencia o, incluso llegan a tener episodios propios de un delincuente y, lo que es peor, los afectados no llegan a percibirlo, ES DECIR, NO SE ENTERAN hasta que ya, para algunos es tarde. De ahí la importancia que tiene el conocer la salud mental y si existen riesgos comportamentales que nos aboquen a una delincuencia en menor o mayor grado pero que, a diferencia de determinadas patologías psiquiátricas, es muy difícil que el afectado, considerando que es consciente del mal que se hace y hace, puede llegar a creer que es inimputable, cuando es imputable lo cual no significa que en ocasiones jueces y fiscales consideren las adicciones u otros comportamientos poco saludables, como atenuantes a la hora de dictar sentencia o pedir la correspondiente pena por tales actos delictivos solapados, según entiendan que el actor pudiendo controlar, ha obviado cualquier tipo de prevención renunciando al uso de la inteligencia, conciencia, lucidez y voluntad con el fin de evitar el acto punitivo que es lo que determina la culpabilidad por, ello no tenemos que aceptar simplemente que las adicciones son enfermedades, sino que además, lo más importante es indagar sobre los daños que podemos sembrar en nosotros mismos y en aquellos que nos aman. Este es el motivo de este artículo,: entender que una conducta antijurídica es reprochable, que todo no es responder ante los tribunales, que sea la que sea la sentencia, el conflicto genera secuelas psicológicas, a veces psiquiátricas que debemos evitar

Para que conozcas tu grado de salud te invitamos a que todos los items que tienes a continuación los leas como interrogante y si ves que no todo te es favorable, consultanos. 

Autodiagnóstico

Ante todo tenemos que considerar y tener claro que un diagnóstico ha de ser realizado por profesionales de salud mental y psicológica mediante la utilización del material adecuado que puede venir en forma de batería para papel y lápiz, o bien con utillaje manipulativo, pruebas proyectivas o combinando los diversos procedimientos, lo cual con impide que podamos hacer un autochequeo que nos  oriente sobre el estado salud mental que gozamos y ante cualquier duda,consultar con los especialistas, especialmente si:

 

  • Notas que te pones violento con facilidad y tratas de justificarlo.

  • Tienes miedos insuperables sin motivos aparentes.

  • Algunos días necesitas embriagarte para pasarlo bien sin ser alcohólico.

  • Te enfadas con facilidad.

  • Tienes prejuicios y recelos.

  • Tu voluntad es la misma que siempre o crees que ha disminuído

  • Sientes que tu conducta normal de siempre ahora es anómala.

  • A veces crees que tienes trastornos mentales transitorios.

  • El trastorno ha sido desencadenado por una causa inmediata y fácilmente evidenciable.

  • Observas que pronto se te pasa de modo completo y de forma rápida.

  • Vives con desgana, desilusión o enfadado y no sabes a qué achacarlo.

  • Aprecias disminución del nivel de conciencia.

  • Sientes momentos de pasión no controlada con la presencia de celos, deseos de riña, injuriar, envidia u odio.

  • Sientes momentos de pasión no controlada con la presencia de un estado afectivo intenso de amor asimilable a ideas afectivámentel sobresaturadas.

  • Tienes sospechas de que, entre los que te rodean, hay quienes no te quieren.

  • En todos los casos observas que te tratan con egocentrismo, desconfianza, rigidez, subjetivismo, y hostilidad.

  • Nunca te has arrepentido de tu modo de actuar con la familia.

  • Te ensimismas de modo visual, tactil, auditiva.

  • Te ensimismas con ilusiones, alucinaciones

  • En ocasiones notas que tienes dificultades para interpretar los símbolos.

  • También hay veces que te cuesta expresarte verbalmente o tienes dificultades para comprender cuando te hablan.

  • Hay veces que vives delirios de persecución o profesionales.

  • Ante grandes tensiones, respondes de forma aguda o sentimental de modo anormal y desproporcionada.

  • Esas respuestas mayores de lo normal o histéricas tienen como finalidad impactar fuertemente a los causantes de las tensiones.

  • Sientes ganas de litigar por cualquier motivo.

  • Piensas que no eres bien aceptado en tu entorno.

  • Crees que tu pareja siente celos de ti pero no sabes porqué lo crees.

  • Cuando tienes un golpe de suerte crees que es porque eres un elegido.

  • Tienes ideas de que te quieren volver loco.

  • A veces piensas que no deberías vivir.

  • Te gusta gastar bromas pesadas como avisar de incendios o accidentes graves porque piensas que hay quien se merece tales bromas.

  • Te sentirías mejor si determinadas personas no existieran.

  • Siempre hay una ausencia de arrepentimiento cuando deseas insistentemente castigar a alguien.

  • A veces, después de consumir alcohol has tenido ideas cleptómanas e incluso has hecho pequeños hurtos.

  • Tus reacciones han sido violentas al sentirte descubierto en tu cleptomanía.

  • Crees que te cuesta más trabajo aprender hacer cosas que a las personas de tu edad y entorno.

  • A menudo te pones triste y sin ganas de trabajar.

  • Con mucha facilidad te das golpes de modo involuntario.

  • Aunque no es grave te das golpes o te haces pequeñas mutilaciones

  • A veces tienes conductas inesperadas, con actos delictivos

  • Ante desgracias ajenas sientes indiferencia y frialdad.

  • Tu vida no parece importante.

  • A veces oyes voces que te dan órdenes o consejos.

  • Sufres de amnesia violenta o obnubilación de la conciencia, es decir pérdida pasajera del entendimiento y de la capacidad de razonar o de darte cuenta con claridad de las cosas.

  • En ocasiones eres impulsivo, con un déficit de adaptación social.

  • Tienes la impresión de estar perdiendo la capacidad intelectual intensa, adquirida, pro-gresiva y global, interfiriedo de forma importante tu funcionamiento social y laboral.

  • Notas un deterioro de la memoria, del pensamiento, del juicio, de la personalidad.

  • Te has vuelto más brusco, hipersexual, con tendencia al alcoholismo y con actos compulsivos.

  • Has padecido alguna enfermedad de transmisión sexual que has ocultado o te has automedicado.

  • El alcohol forma o formó parte de tu vida.

  • En algún momento consideraste que tenías derecho a una subvención o renta que te fue denegada y te pusiste muy nervioso.

  • Has comenzado a consumir o has aumentado el consumo de drogas, alcohol y/o tabaco .

  • Te encuentras bien jugando a menudo y aumentas comportamiento regidas por la impulsividad, que secomo gimnasiosel consumo por ello.

  • Estás mermando tu dedicación a la familia, trabajo, estudios y otras actividades dedi-cando el tiempo a nuevos hábitos en aumento.

  • En alguna ocasión tuviste un accidente de tráfico, laboral, deportivo.

  • Recuerda si tuviste algún traumatismo craneoencefálico.

  • En alguna circunstancia te has hecho pasar por enfermo.

  • Algún familiar muy próximo ha sido víctima de abusos sexuales o sido él/ella el abusador.

  • Te preocupa mucho y sospechas que tienes alguna enfermedad física que los médicos no han descubierto.

  • Tienes crisis epilépticas.

  • No puedes dejar el gimnasio sin que te cree problemas. 

Hasta aquí hemos seleccionado situaciones que se pueden dar, sin duda alguna hay más, (cada uno tiene sus propias experiencias), en cualquier caso, consúltanos.